Catálogo de exposición
La memoria del tiempo: fotografía y sociedad en la Comarca Sierra de Cazorla
– exposición fotográfica itinerante –
La Comarca Sierra de Cazorla, enclave de riqueza natural y cultural incomparable, ha sido durante siglos territorio de vida, esfuerzo y memoria. En sus pueblos — Cazorla, Chilluévar, Hinojares, Huesa, La Iruela, Peal de Becerro, Pozo Alcón, Quesada y Santo Tomé — se han entretejido historias personales y colectivas que conforman el alma de esta tierra. Hoy, a través de la exposición fotográfica “La memoria del tiempo: fotografía y sociedad en la Comarca Sierra de Cazorla”, nos asomamos al pasado con respeto y emoción, además de con la voluntad de preservar y transmitir ese legado a las nuevas generaciones.

Mulero en la senda de Peñón Borondo (año 1944)
Esta muestra reúne imágenes históricas captadas entre principios del siglo XX y mediados de los años 50, muchas de ellas provenientes de archivos familiares y colecciones privadas, como la valiosa Colección de la Casa Mackay, que documentó de forma sistemática la vida forestal y rural de nuestras sierras. También se incluyen fotografías que reflejan escenas cotidianas, festividades religiosas, oficios tradicionales y transformaciones del paisaje y la sociedad.
Una tierra de oficios.
La Comarca Sierra de Cazorla ha estado históricamente ligada a los recursos naturales y el trabajo en el monte. Las fotografías de los aserradores con sierras de percha (1908), los acopios de maderas en el Puente de Vadillo-Castril (1953), o el transporte de troncos por el río Guadalquivir (1928) nos hablan de un tiempo en que la vida giraba en torno a los pinares, los oficios forestales y el aprovechamiento racional de la sierra.

Maderada y pineros tras una riada en Vadillo-Castril. Colección Casa Mackay (1927)
El asentamiento forestal de Vadillo-Castril, impulsado por RENFE y el Estado tras la guerra civil, representó un modelo pionero de ordenación del monte, con viviendas, escuelas, talleres y hasta cine. Las imágenes del Aserradero de Vadillo-Castril (1949) o los camiones transportados sobre las aguas de El Tranco (1958) ilustran esa etapa de profunda transformación en la gestión del medio natural.

Transporte de un camión de RENFE y operarios sobre el embalse de El Tranco (año 1958)
Al mismo tiempo, la vida de estos pueblos estaba profundamente marcada por las tradiciones religiosas. Fotografías como la Procesión de San Isidro en Santo Tomé o Cruz realizada por la Hermandad de San Isidro de Santo Tomé. (1951), nos muestran la fuerza de la devoción popular, los rituales festivos y el tejido comunitario que estas celebraciones generaban.

Procesión de San Isidro en Santo Tomé, en la vega del río Guadalquivir (año 1956)
El retrato íntimo de una época
Más allá de los grandes eventos, la exposición ofrece también un retrato íntimo, cotidiano, cercano. Aparece la bucólica imagen de los cabreros ordeñando sus cabras, familias asentadas en torno al fuego en la elaboración de la comida, trabajadores compartiendo esfuerzo bajo el sol en la faene de destilar las plantas aromáticas de nuestras sierras, o los niños “costilleros”, que apoyaban a la economía familiar llevando leña al pueblo, haciendo de leñadores, cargaban su el fruto de su recolecta en haces cargados a la espalda para venderla en los pueblos, teniendo que recorrer en ocasiones con ella más de 10 kms y con suerte no toparse con la guardería forestal para evitar que se le requisase la leña y el hacha. Reflejo de las condiciones de vida del mundo rural y la dignidad de sus humildes moradores.

Niños “costilleros”. Colección Casa Mackay (año 1919)
Historia viva, memoria compartida
La exposición invita a mirar con atención y con respeto. No son solo imágenes del pasado: son huellas vivas de una historia común. Cada fotografía es una puerta abierta a la memoria, un documento emocional y social, una invitación a reencontrarse con las raíces. En tiempos de ritmo acelerado y pérdida de referentes, detenernos a mirar estas escenas es también un acto de resistencia: conservar la memoria para comprender quiénes somos.
Los pueblos de la Comarca Sierra de Cazorla, se suman así, en esta muestra itinerante muestra fotográfica, para rendir homenaje a sus gentes. Gentes que construyeron un mundo en equilibrio con la naturaleza, que vivieron con esfuerzo, con sencillez y con orgullo en su pertenencia a la sierra.
Esta exposición es también una invitación a dialogar entre generaciones: a que abuelos e hijos, vecinos y visitantes, puedan recorrer juntos este álbum visual del pasado y a que esa historia, que aún vive en las palabras y recuerdos de nuestros mayores, siga transmitiéndose con fuerza y emoción.

Familia Serrana preparando la comida en el Cortijo de las Ericas (año 1910)
CONTENIDO
- Familia serrana en la puerta del cortijo (años 30).
- Familia Serrana preparando la comida en el Cortijo de las Ericas (año 1910).
- Ordeñando cabras (año 1932).
- Construcción del puente de Vadillo-Castril (año 1943).
- Vecinos de los cortijos de Vadillo-Viejo junto a las obras del puente de Vadillo-Castril.
- Dos Guardas de Montes. Colección Casa Mackay (año 1916).
- Ingeniero de montes, junto al guarda Antonio Pérez López, en la “ventana” del Pico Cabañas (año 1932).
- Alambiques en las inmediaciones del Puente de las Herrerías para la destilación de esencias. Colección Casa Mackay (año 1917).
- Trabajadores junto a alambiques para destilar esencias junto al nacimiento de Rechita. Colección Casa Mackay (1926).
- Aserradores en el Puente de las Herrerías haciendo traviesas con sierra de percha (año 1908).
- Maderada y pineros tras una riada en Vadillo-Castril. Colección Casa Mackay (1927).
- Lanzadera de madera, sobre el río Guadalquivir, a su paso por la Cerrada del Utrero. Colección Casa Mackay (año 1924).
- Acopio de maderas junto al Puente de Vadillo-Castril para su transporte fluvial (año 1953).
- Transporte de una maderada por el río Guadalquivir, de camino hacia la Presa del Tranco de Beas (año 1928).
- Transporte de un camión de RENFE y operarios, en una barcaza de madera sobre el embalse de El Tranco (año 1958).
- Niños “costilleros” transportando leña para su venta junto al ingeniero de montes D. Enrique Mackay. Colección Casa Mackay (año 1919).
- Cascada del Salto de los Órganos, en el río Borosa, con formaciones de travertinos espectaculares. Foto E. Henares (año 1947).
- Obras de construcción de la Piscifactoría del río Borosa (año 1947).
- Finalización de un dique para luchar contra la erosión y colmatación del embalse del Tranco de Beas (año 1954).
- Aserradero de Vadillo-Castril (Renfe Explotaciones Forestales, año 1949).
- Organización de una cacería en el monte público de Navahondona (año 1948).
- Mulero en la Senda de Peñón Borondo (año 1944).
- Procesión de San Isidro en Santo Tomé, en la vega del río Guadalquivir (año 1956).
- Disponiéndose para comer unas gachamigas durante la celebración de San Isidro e Santo Tomé (15 de junio de 1953).
- Miembros de la hermandad de Santo Tomé, agradece al Gobernador Civil, sus desvelos por la provincia (junio, del año 1951).
- Miembros de la Hermandad de Santo Tomé, montados en el camión para su traslado a su localidad (Plaza de la Tejera de Cazorla, junio, del año 1951).
- Cruz realizada por la Hermandad Sindical de Labradores para la celbración del Corpus Christi an la actual Plaza de España de Santo Tomé (1 de junio de 1951).
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